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Los avances registrados en los últimos años a la hora de diagnosticar y tratar el cáncer de mama están motivando un cambio de paradigma en el abordaje de esta enfermedad. Una de las bases de este cambio se basa en el análisis del perfil genético y molecular de cada tumor, cuyos resultados ya permiten aventurar a los especialistas, desde los estadios iniciales de la enfermedad, qué pacientes no necesitarán quimioterapia, porque no supondría un beneficio adicional para ellas, y en qué casos hay más posibilidades de que se generen metástasis en otros órganos o localizaciones del cuerpo. Los últimos desarrollos, aún en fase de investigación, harán posible anticipar en qué órganos o tejidos acabarán provocando metástasis un determinado tumor.

El doctor Jesús García-Foncillas, director del Oncohealth Institute y del Departamento de Oncología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirónsalud, identifica en esta entrevista, concedida con motivo del Día Mundial del Cáncer de Mama (19 de octubre), las principales claves del abordaje del cáncer de mama en el futuro, tanto en el campo del diagnóstico como en el del tratamiento.

- ¿Cuáles son las novedades más importantes ahora mismo en el campo del diagnóstico del cáncer de mama?

En el ámbito del diagnóstico el reto más importante para nosotros no radica en conocer la extensión del tumor, sino en diferenciar entre qué pacientes tienen posibilidades de ser tratadas con quimioterapia y quiénes, en situación aparentemente similar de desarrollo de su tumor, no precisan quimioterapia porque su administración no les supondría beneficios, al presentar un menor riesgo biológico.

- ¿Cómo consiguen llevar a cabo esta diferenciación?

Nos basamos en la aplicación de plataformas de expresión génica de los tumores. Estas herramientas son las que nos permiten saber qué pacientes tienen un riesgo más incrementado y deben ser tratadas con quimioterapia, frente a otras donde el estudio genético marca un menor riesgo y donde la quimioterapia no supondría un beneficio.

- ¿Qué suponen esta nueva herramienta?

Para nosotros constituye un cambio paradigmático en el diagnóstico y en la proyección de los tratamientos que pueden ser más adecuados. Y sin duda abre la puerta también a una individualización de los tratamientos en función del perfil genético del tumor de cada paciente.

- Y en el ámbito del tratamiento, ¿cuál es el futuro inmediato?

Actualmente estamos incorporando nuevos tratamientos en ensayos clínicos dirigidos no sólo a los tumores con expresión positiva de una molécula de la membrana celular cancerosa que se llama HER2, sino que también estamos siendo capaces de identificar otras dianas específicas. Es el caso de la presencia de mutaciones en PI3K, una enzima que se ocupa de controlar la proliferación celular, y ya tenemos fármacos específicos en este campo. Por otro lado empezamos a vislumbrar algunas moléculas que podrían abrir la puerta a tratamientos contra lo que llamamos cánceres de mama triple negativos, que presentan una gran agresividad, y que no expresan receptores hormonales ni tampoco HER2. Aquí todas las herramientas terapéuticas que se puedan plantear para poder contrarrestarlo son bienvenidas.

- ¿Podremos prever las metástasis en el futuro?

Actualmente sabemos que las metástasis de cáncer de mama se dan en pulmón, hígado y huesos, si bien hay que decir que desde la investigación básica se ha hecho un gran avance en los últimos años en este ámbito, de forma que basándonos en el conocimiento del perfil genético del tumor primario ya podemos identificar los casos con mayor probabilidad de desarrollar metástasis. Incluso se abre la posibilidad de identificar los órganos y tejidos con más opciones a ser objeto de metástasis, partiendo siempre del conocimiento estrecho, genético y molecular, del tumor primario.

- ¿Hay cada vez más casos de cáncer de mama?

Desde el punto de vista epidemiológico empezamos a ver que las campañas de detección precoz del cáncer de mama desarrolladas desde hace años están permitiendo diagnosticar un número similar de casos, pero con una tendencia progresiva a ser poco a poco más precoces. Gracias a esta tendencia, y aunque tímidamente, la supervivencia está mejorando.