Dra Pilar Llamas y Dr Raul CordobaDra Pilar Llamas y Dr Raul Cordoba

Pie de foto: la doctora Pilar Llamas Sillero, jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia y el doctor Raúl Córdoba Mascuñaño, hematólogo y coordinador de la Unidad


El Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz-Grupo Quirónsalud (HUFJD)Este enlace se abrirá en una ventana nueva se une al Día Mundial del Linfoma que tendrá lugar el 15 de septiembre celebrando el tercer aniversario de la creación de la Unidad Funcional de Linfomas, un dispositivo asistencial coordinado por el hematólogo Raúl Córdoba MascuñanoEste enlace se abrirá en una ventana nueva y bajo la dirección de la jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia, la doctora Pilar Llamas SilleroEste enlace se abrirá en una ventana nueva.

Desde su apertura en 2014 la Unidad ha atendido a más de 5.000 consultas de pacientes con linfomas, una cifra que confirma claro aumento en la actividad año tras año. Mientras que en 2014 acudieron 154 consultas, en 2015 la cifra ascendió a 1.524; 2016 llegó a 1.994 y hasta el mes de agosto de 2017 ya son 1.383 las consultas que se han atendido en la Unidad Funcional de Linfomas de la Fundación Jiménez Díaz.

La complejidad en el diagnóstico de los más de 70 subtipos de linfomas que hay descritos y la heterogeneidad de los tratamientos existentes, "fue el punto de partida para la creación de esta unidad. De esta forma, se agrupaban a todos los especialistas implicados tanto en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de estos pacientes, trabajando de forma conjunta para evaluar y atender de forma individualizada las características especiales de cada uno. De este modo, se coloca al paciente en el centro del proceso asistencial y todos los especialistas lo acompañan en el camino que tiene que recorrer. Por ello, la unidad está formada por hematólogos, oncólogos médicos y radioterápicos, radiólogos, patólogos, inmunólogos, médicos nucleares, dermatólogos, geriatras, farmacéuticos oncológicos y enfermeras especializadas", explica el doctor Raúl Córdoba.

Cada año se diagnostican más 100 nuevos casos de tumores linfoides. La incorporación del doctor Miguel Angel Piris al equipo de Anatomía Patológica, ha supuesto un avance en el aspecto diagnóstico así como tecnológico. Junto a la doctora María Rodríguez Pinilla y el resto de su equipo, han puesto a punto técnicas novedosas para el estudio genómico de los linfomas.

Uno de los puntos clave de esta Unidad es el diagnóstico de precisión. Semanalmente, especialistas en anatomía patológica, hematólogos clínicos y responsables del laboratorio hematológico (morfología, citometría de flujo, citogenética y biología molecular), se reúnen para revisar las características de cada muestra, integrar toda la información y llegar a un diagnóstico preciso. Una vez se tiene un diagnóstico integrado, cada caso se presenta en el Comité de Linfomas, "una reunión multidisciplinar que se reúne semanalmente para analizar no sólo el tipo de linfoma, sino para ver las características individuales de cada paciente, y así, de forma consensuada, elegir el mejor tratamiento. De este modo, se diseña un plan de tratamiento individualizado, que es conocido por todos los miembros de la Unidad", matiza el coordinador de la Unidad de Linfomas.

El papel de la investigación

El avance de la medicina en el campo de los linfomas no sería posible sin la investigación. En la Unidad de Linfomas se llevan a cabo más de 20 ensayos clínicos con nuevos tratamientos libres de quimioterapia, incluyendo fármacos contra dianas moleculares o inmunoterapia. "Gracias a la colaboración de la Unidad de Linfomas con la Unidad START FJD de Ensayos Clínicos Fase 1, los pacientes se benefician de nuevos tratamientos en fases tempranas de la investigación, lo que aporta esperanza para aquellos pacientes en los que los tratamientos convencionales no han funcionado. Ya han participado más de 50 pacientes en ensayos clínicos con nuevos tratamientos", matiza el doctor Raúl Córdoba.

Una de las características especiales de la Unidad de Linfomas es la atención que se presta a los pacientes mayores de 70 años que, en la mayoría de los casos, no son candidatos a recibir los mismos tratamientos que los pacientes más jóvenes. Para identificar a los candidatos a recibir un tratamiento estándar de los pacientes en los que habría que atenuar los tratamientos, la enfermera hematológica realiza una serie de escalas que discriminan a los pacientes llamados "robustos" de los pacientes "frágiles".

"Aquellos catalogados como robustos recibirán un tratamiento estándar, adaptando los tratamientos a las otras enfermedades y medicación que tomen, mientras que los identificados como frágiles son derivados a la consulta de hematogeriatría, donde la geriatra, la doctora Ana Isabel Hormigo realiza una valoración geriátrica integral y nos aporta recomendaciones de tratamiento y seguimiento individualizado para cada caso. Ya lleva evaluados más de 80 pacientes mayores con cáncer hematológico", explica la jefe de Servicio de Hematología y Hemoterapia.

Para los casos de linfomas cutáneos, la unidad cuenta con una consulta multidisciplinar, atiende 50 consultas al mes, en la que el doctor Raúl Córdoba y la doctora Salma Machan, dermatóloga, evalúan a los pacientes en el mismo acto médico de manera que el paciente no tiene que acudir a dos consultas distintas y recibe una atención integral de los dos especialistas.

Nuevos tratamientos

A la vanguardia de los nuevos tratamientos contra el cáncer se encuentra la inmunoterapia, con fármacos recientemente aprobados para tratar algunos tipos de linfomas. Para ello, la participación de una inmunóloga clínica, la doctora Cristina Serrano, "nos permite monitorizar la respuesta inmune en estos pacientes, así como estudiar posibles marcadores tanto de respuesta como de toxicidad", recuerda la doctora Pilar Llamas. Otro elemento clave en la Unidad de Linfomas es el papel de la Farmacia Hospitalaria. En los últimos años se han aprobado numerosos fármacos orales para el tratamiento de los cánceres hematológicos. Ello requiere de la valoración por parte del farmacéutico oncológico, la doctora Eva Castillo, de posibles interacciones de los mismos con las medicaciones que ya toma el paciente. Además, juega un papel fundamental en monitorizar y garantizar la adherencia a estos tratamientos.

Con todo ello, "el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz está plenamente implicado con esta patología, dotando a los especialistas que atienden los pacientes con linfoma de todas las herramientas para garantizar una atención integral, multidisciplinar y de vanguardia", concluyen los doctores Raúl Córdoba y Pilar Llamas.