Las terapias dirigidas interfieren en la forma en la que las células cancerosas crecen. En ocasiones se utilizan para tratar el cáncer de cabeza y cuello.

Cetuximab es la terapia dirigida más comúnmente utilizada para tratar el cáncer de cabeza y cuello. Se administra en forma de perfusión intravenosa. Se puede utilizar:

  • En combinación con radioterapia para las personas que no pueden tener quimioterapia por sus efectos secundarios.
  • Como parte de un ensayo clínico en combinación con quimioterapia y radioterapia.
  • Con quimioterapia paliativa.

¿Cómo funciona?

La mayoría de los cánceres de células escamosas de cabeza y cuello tienen proteínas llamadas receptores del factor de crecimiento epidérmico (EGFR) en su superficie. Cuando los mensajeros químicos (factores de crecimiento) se unen a estos receptores, estimulan el crecimiento del cáncer.

Cetuximab detiene la unión de los factores de crecimiento con los receptores de manera que el cáncer no crece. También puede provocar que el cáncer sea más sensible a los efectos de la quimioterapia.


Efectos secundarios

Los efectos secundarios de Cetuximab son generalmente leves. Algunas personas pueden presentar algunos síntomas durante la infusión como dolor de cabeza, fiebre, escalofríos o mareos. Se le administrará medicación antes de la infusión para reducir el riesgo de que esto ocurra.

El efecto secundario más común es una erupción cutánea. Por lo general comienza tras las dos semanas del primer tratamiento, pero mejora una vez que el tratamiento ha terminado. Se le ofrecerán consejos sobre cómo cuidar la piel con el tratamiento.